El
castillo de La Guardia es una fortaleza asentada sobre vestigios
íberos y romanos (oppidum íbéro-romano) con carácter árabe como
posteriormente medieval y residencia señorial durante los siglos
XIV, XV y XVI, datación de su actual configuración parcial.
Desde
su emplazamiento domina toda la villa y un magnífico horizonte sobre
el valle del río Guadalbullón, paso estratégico antaño importante
que hizo de La Guardia y su castillo una de las ciudades más
importantes de la zona desde tiempos inmemoriales y hasta
prácticamente el siglo XI, en que su relevancia comienza a bascular
progresivamente a la capital, Jaén, debido al estado bélico
continuo al que la someten.
Dominación árabe
En
los primeros tiempos de la época de dominación árabe, La Guardia
es una de las capitales de los 17 iqlims (centros administrativos
territoriales) de la Cora de Yayyán que pasa a ser capital de la
misma y rebautizada por los árabes como «Wâdi
‘Abd Allâh».
Este es un término que parece proceder de la pronunciación árabe
de Guardia,
que es a su vez como, según Bernardo Espinalt en «El Atlante
Español», la denominaron los romanos por la veneración en la villa
al dios Genio, «guarda de cada uno». De hecho, una finca conocida
por todos los vecinos de la localidad se llama Guadualla
(situada
al sur del Caserío de Fontanares), éste a su vez, es un término
por el que se citó en algunas fuentes («Hechos del Condestable
Iranzo», Argote de Molina, Joaquín Vallvé, Elías Terés ) al río
Guadalbullón desde La Guardia además de ilustrar una herencia de la
pronunciación árabe de «Wâdi
‘Abd Allâh».
Emirato y califato
Hacia
el año 741, yunds sirios entran en la península y un grupo
(Ugaylíes), descendientes del gobernador favorecido por Abderramán
I de la Cora de Yayyan, Al-Husayn, se asienta en La Guardia
estableciendo una minoría aristocrática que ostenta el poder en la
zona. Más tarde, será un representante de esta línea de
descendencia el que traiga consigo una época conflictiva que
desemboca en la conocida rebelión muladí hacía principios del
siglo X. Es en esta etapa de conflictos entre clanes rivales cuando
el muladí al-‘ Uqayli reconstruye el castillo, cuyas primeras
estructuras defensivas fueran construidas por Tariq al inicio de la
ocupación.
En dicha época de conflictos y durante la crisis del emirato a finales del siglo IX (año 888, emir Ibn Alláh), La Guardia y el castillo aparece controlado aún por descendientes del gobernador de la Cora (Usayn al-‘Uqayli), Ishaq ben Ibrahim (Isaq al-‘Uqayli), quien lo vuelve a fortificar para preservar sus intereses en la zona durante las sublevaciones muladíes. Ishaq mantendrá independiente esta plaza hasta 25 años después, en el 913 con la resolutiva expedición final de Abderramán III cuando se acoge el perdón del emir.
Debido al encastillamiento del muladí, la hegemonía de La Guardia decae y la reestructuración política de la zona en el emirato de Abderramán III provocan que la capital de la Cora pase definitivamente a Aurgi, denominada ahora como la Cora, Yayyan, pronunciación de Jaiján derivada en Jaén.
En dicha época de conflictos y durante la crisis del emirato a finales del siglo IX (año 888, emir Ibn Alláh), La Guardia y el castillo aparece controlado aún por descendientes del gobernador de la Cora (Usayn al-‘Uqayli), Ishaq ben Ibrahim (Isaq al-‘Uqayli), quien lo vuelve a fortificar para preservar sus intereses en la zona durante las sublevaciones muladíes. Ishaq mantendrá independiente esta plaza hasta 25 años después, en el 913 con la resolutiva expedición final de Abderramán III cuando se acoge el perdón del emir.
Debido al encastillamiento del muladí, la hegemonía de La Guardia decae y la reestructuración política de la zona en el emirato de Abderramán III provocan que la capital de la Cora pase definitivamente a Aurgi, denominada ahora como la Cora, Yayyan, pronunciación de Jaiján derivada en Jaén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario