Las indiacas

miércoles, 15 de mayo de 2013

MI PUEBLO , EL CASTILLO


El castillo de La Guardia es una fortaleza asentada sobre vestigios íberos y romanos (oppidum íbéro-romano) con carácter árabe como posteriormente medieval y residencia señorial durante los siglos XIV, XV y XVI, datación de su actual configuración parcial.
Desde su emplazamiento domina toda la villa y un magnífico horizonte sobre el valle del río Guadalbullón, paso estratégico antaño importante que hizo de La Guardia y su castillo una de las ciudades más importantes de la zona desde tiempos inmemoriales y hasta prácticamente el siglo XI, en que su relevancia comienza a bascular progresivamente a la capital, Jaén, debido al estado bélico continuo al que la someten.


Dominación árabe

En los primeros tiempos de la época de dominación árabe, La Guardia es una de las capitales de los 17 iqlims (centros administrativos territoriales) de la Cora de Yayyán que pasa a ser capital de la misma y rebautizada por los árabes como «Wâdi ‘Abd Allâh». Este es un término que parece proceder de la pronunciación árabe de Guardia, que es a su vez como, según Bernardo Espinalt en «El Atlante Español», la denominaron los romanos por la veneración en la villa al dios Genio, «guarda de cada uno». De hecho, una finca conocida por todos los vecinos de la localidad se llama Guadualla (situada al sur del Caserío de Fontanares), éste a su vez, es un término por el que se citó en algunas fuentes («Hechos del Condestable Iranzo», Argote de Molina, Joaquín Vallvé, Elías Terés ) al río Guadalbullón desde La Guardia además de ilustrar una herencia de la pronunciación árabe de «Wâdi ‘Abd Allâh».


Emirato y califato

Hacia el año 741, yunds sirios entran en la península y un grupo (Ugaylíes), descendientes del gobernador favorecido por Abderramán I de la Cora de Yayyan, Al-Husayn, se asienta en La Guardia estableciendo una minoría aristocrática que ostenta el poder en la zona. Más tarde, será un representante de esta línea de descendencia el que traiga consigo una época conflictiva que desemboca en la conocida rebelión muladí hacía principios del siglo X. Es en esta etapa de conflictos entre clanes rivales cuando el muladí al-‘ Uqayli reconstruye el castillo, cuyas primeras estructuras defensivas fueran construidas por Tariq al inicio de la ocupación.
En dicha época de conflictos y durante la crisis del emirato a finales del siglo IX (año 888, emir Ibn Alláh), La Guardia y el castillo aparece controlado aún por descendientes del gobernador de la Cora (Usayn al-‘Uqayli), Ishaq ben Ibrahim (Isaq al-‘Uqayli), quien lo vuelve a fortificar para preservar sus intereses en la zona durante las sublevaciones muladíes. Ishaq mantendrá independiente esta plaza hasta 25 años después, en el 913 con la resolutiva expedición final de Abderramán III cuando se acoge el perdón del emir.
Debido al encastillamiento del muladí, la hegemonía de La Guardia decae y la reestructuración política de la zona en el emirato de Abderramán III provocan que la capital de la Cora pase definitivamente a Aurgi, denominada ahora como la Cora, Yayyan, pronunciación de Jaiján derivada en Jaén.



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